Del interrogante (¿Qué hace mi libro ahí?) a la exclamación (¡Qué hace mi libro ahí!) solo transcurrieron unos minutos. Muy pocos. Fue el tiempo que dediqué a pasar por varios estados intermedios: euforia (¡Alguien se ha tomado tiempo para piratearme!), desconcierto (¿Será esto positivo porque me puede ayudar a que más gente se una a […]
